Yo te acecho
porque te sigo todo el tiempo.
Pero no me distingues
porque soy intangible
como un recuerdo.
No me ves
porque soy transparente
como una mirada.
No me notas
porque soy el silencio
de la nostalgia.
Aunque a veces me sientes...
cuando en una tarde silente
el corazón te aprieto
con tus anhelos.
Cuando me llamas
con tus recuerdos
y en la brevedad de un suspiro
escuchas que te quiero.
Cuando me ves
en el reflejo de unos ojos café
o en lo profundo de tus sueños.
Y sí, a veces soy yo...
cuando te invade el deseo.
Cuando te pienso...
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