Ahora la luz está debajo
y las tinieblas reinan.
La luna en la ventana
es un destello en el espejo...
y como tenue luz de mina
es opaco mi reflejo...
Más allá una pálida cuna
como en una blanca cana de viejo.
Y en una puerta muy estrecha...
un lívido brillo a lo lejos,
una luz que mengua.
Un sonar de endechas;
ruidos de silencios maltrechos.
Como serpiente un rayo de luz
me invade sigilosamente...
una visión que se adentra
en el alba
en el tiempo
en mi mente
Y ahora...
enmudece mi existencia
hasta que la muerte me despierte.
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