AÑORANZA

¡Se levantó llorando el viñador!
Todo había sido un sueño… un sueño más.
Su dolor humedeció la tierra
y ella le sonrió con una flor.


¡Hoy reclamo lo que fue!

Un racimo de uvas frescas
de una vid estéril…

Las gestó con amor el viñador;

las colgó en su pecho
y se llenó de orgullo.

Lágrimas de sudor y hiel…

Supo el viñador su destino:
un racimo de uvas frescas
de una vid estéril;
un fresco racimo de uvas
sobre una tumba fértil.

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