El viento entró por la ventana
con un rumor de hojas secas,
lleno de la frescura de una mañana serena.
Y me sorprendió pensando en ti.
En tu mirada triste y cansada.
Allí rodeado de hojas amarillas
descubrí que te amaba.
Entre la danza de una halda verde
Y el viento que revoloteaba...
Aprehendí tu imagen en mi mente...
y apresurado esparcí mi amor al viento
con mil palabras,
esperando refrescar tu alma,
pintar de azul tu ventana
y transformar tu mirada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario